El Gran Incendio de Londres de 1666

[ 0 ] | Javier Gómez

Gran Incendio de Londres de 1666

No fue un buen decenio para Londres aquél de los años 60 en el siglo XVII. La Gran Plaga de la Peste Bubónica había acabado con un 20% de la población londinense entre 1664 y 1666, y justo cuando ésta comenzaba a remitir y cada vez eran menos los afectados por tan devastadora enfermedad, un terrible incendio se desató en la ciudad.

Eran cerca de las 2 de la madrugada del 2 de septiembre de 1666, hace hoy 348 años, cuando aquel infierno comenzó en la casa de Farryner, el panadero del Rey, en Pudding Lane, cerca de Fish Street, en el mismo centro de Londres.

En pocas horas buena parte del centro urbano amanecía envuelto en llamas. La intensa luz rojiza horrible del fuego y la plomiza nube de humo se extendió por toda la orilla del Támesis por Cheapside y hasta Tree Canes.

El 3 de septiembre el caos se había apoderado de la ciudad. Había sido un año muy seco, las tierras estaban áridas y el fuerte viento de levante contribuyó a la extensión de un incendio que en poco tiempo alcanzó la simbólica Catedral de San Pablo.

Los gritos de las mujeres, los llantos de los niños, el fuego devorando calles completas de casas de madera, el río viendo navegar por sus aguas, entre las barcas de lo que buenamente podían huir, los enseres quemados, los restos carbonizados o los kilos y kilos de piedras y maderas de casas e iglesias derruidas, eran imágenes habituales en aquellos días. Pronto se extendió el rumor de que el incendio había sido provocado: se buscaban culpables y la misma iglesia católica o los extranjeros, sobre todo franceses y holandeses, contra los que Inglaterra estaba en constante enfrentamiento, se convirtieron en candidatos idóneos: fueron perseguidos y en muchos casos linchados. El pillaje, el horror y el caos solo tardó un día en aparecer.

Desgraciadamente, la tardía reacción del alcalde de Londres, Thomas Bloodworth, que no quiso autorizar el derrumbamiento de edificios para usarlos de cortafuegos, fue un factor determinante en que el fuego se extendiera. A ello se unió la estrechez de las calles, el material de las casas, buena parte de ellas de madera, y la cantidad ingente de escombros que poco a poco se iban acumulando. Poca fue la ayuda recibida para atender el incendio.

El día 4 de septiembre el fuego seguía activo. Ardió Fleet Street y siguió adelante en dirección a Whitehall. Solo entonces, con la Corte amenazada, se tomó la decisión de hablar directamente con el rey Carlos II y con su hermano el duque de York, quienes autorizaron tomar la medida más drástica posible: volar todas las casas que fueran necesarias para crear con ellas un cortafuegos.

Gran Incendio de Londres, alcance del fuego

Así se hizo el día 5 de septiembre, justo cuando estaba a punto de llegar al Hospital St. Bartholomew, hoy día, convertido en el lujoso hotel Savoy. Se usó para ello incluso la pólvora que se suministró desde la Torre de Londres, que a su vez comenzó a verse también seriamente amenazada.

Dos dias después, el 7 de septiembre, el incendio quedó al fin controlado. A su paso, todo, desde Whitehall hasta el puente de Londres, había quedado arrasado: Fleet Street, Cheapside, Exchange, Aldersgate… y la Catedral de San Pablo. La inmensa iglesia había quedado calcinada, de entre sus ruinas ni siquiera su bellísimo pórtico pudo librarse y los escombros de las bóvedas del techo quedaron esparcidos por todas las calles adyacentes.

Aquel enorme incendio, que no fue el más grande, sino el último en Londres, destruyó más de 13.000 edificios, 87 iglesias (entre ellas la mencionada Catedral), el edificio del Ayuntamiento, la Real Bolsa de Londres y hasta 52 sedes de colegios profesionales. Sin embargo, y no hay mal que por bien no venga, de aquella Londres medieval destruida entre las cenizas, nacería una Londres moderna y mucho más fuerte…

UN POCO DE TURISMO

El incendio abarcó varias millas de lo que es el centro urbano de Londres, por lo que para recorrerlo nos situaremos en uno de sus extremos, aproximadamente a la altura de la estación de Charing Cross de donde parte “The Strand”, una larga calle que continúa con Fleet Street, Ludgate Hill y Cannon Street, para acabar junto al Monumento conmemorativo del Gran Incendio de Londres, junto al Puente de Londres.

The Strand: Varios palacios e iglesias se alzan a lo largo de esta avenida que conecta Westminster con la City, una antigua calle comercial que incluso estuvo activo en época romana. Nuestra primera visita relacionada con el incendio debería ser el Hotel Savoy, el que en aquellos años y hasta 1702 era el Hospital de St. Bartholomew donde no solo se atendían a enfermos británicos, sino que justo en tiempos del incendio, contaba con el cuidado de prisioneros franceses y holandeses que habían sido capturados. De aquel edificio original desgraciadamente poco se conserva dado que otro incendio en el año 1864 lo devoró por completo. solo se mantuvo y aún se puede visitar, la capilla. Un poco más adelante podréis encontraros el Strand Palace Hotel que se alza sobre la antigua Exeter House, uno de los palacios que más daños sufrieron en aquel incendio, y que finalmente, fue derribado totalmente en el año 1676, construyéndose después sobre sus ruinas el Exeter Exchange y posteriormente el Exeter Hall, también derruido en el año 1907. Próxima ya a Fleet Street se encuentra la iglesia de St. Clement Danes, que data del siglo IX, pero que fue reconstruida tras el incendio, en el siglo XVII por sir Christopher Wren.

The Fleet Street: Fue la calle más afectada por el Gran Incendio y representa el corazón medieval de Londres. Tanto es así que en su parte más oriental, la más cercana al Strand, se alzan varios edificios en cuya denominación se incluye la palabra “Temple”, en alusión a los Caballeros Templarios, propietarios de aquella zona varios siglos atrás. En el comienzo de la calle se encuentra el edificio de los tribunales de Justicia, pero yo os recomendaría visitar las iglesias de Temple Church y St. Bride’s Church.

Ludgate Hill: lo que antiguamente era una colina hoy es una de las principales calles de la city de Londres. En ella se encuentra nuestra principal visita de nuestro minitour peatonal: la Catedral de San Pablo, justo antes de la confluencia con Cannon Street. Como queda dicho, la catedral, tal cual se conocía, quedó completamente destruida en el Gran Incendio de 1666. Dolidos por semejante pérdida, los londinenses mostraron su caracter más firme cuando decidieron volver a levantar un templo aún más relevante que aquél anterior. Esta nueva San Pablo, su quinta construcción ya, fue encargada a Sir Christopher Wren y es la que hoy puede aún visitarse. Su gran creación, aquella que le dotó al arquitecto de fama eterna, destaca por su enorme cúpula, visible casi desde cualquier rincón de Londres. 111 metro de altura la convirtieron en el edificio más alto de la ciudad hasta el año 1962, y hoy día, aún es el segundo templo cristiano más grande del mundo tras la Basílica de San Pedro del Vaticano.

Cannon Street: representa el centro histórico de Londres y su corazón financiero. Allí se encuentra la histórica “Piedra de Londres” cuya leyenda dice que mientras la Piedra esté a salvo, Londres seguirá floreciendo. Aunque su “historia” cuenta entre otras muchas teorías que podría ser la que contuvo la espada del Rey Arturo, que sirvió para una adoración druida o que fue el centro geográfico de la Bretaña romana, hoy se encuentra bastante escondida tras una reja, casi a ras de suelo, en el número 111 de Canon Street. En los alrededores, en Paternoster Square se encuentra lo que hoy es el edificio de la Bolsa de Londres, el Royal Exchange, y el Banco de Inglaterra, edificios que también resultaron afectados en 1666. Como colofón a la ruta, al final de Canon Street, en la confluencia con la calle que viene del Puente de Londres, nos encontramos con “The Monument”, el Monumento al Gran Incendio de Londres, una magnífica columna dórica de 61 metros de altura rematada con una urna dorada en forma de llama y que se construyó a escasos 60 metros de donde comenzó el fuego que arrasó la ciudad. Una vez más, el monumento fue encargado y diseñado por Christopher Wren y por Robert Hooke.

The Monument en Londres

Con “el Monumento” acaba esta pequeña ruta que rememora el que fue uno de los mayores desastres que hubo de soportar la ciudad de Londres.

PARA SABER MÁS…

Y si quieres saber más sobre la historia de este país, aquí tienes otros episodios conocidos: Historia de Inglaterra

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Category: Turismo e Historia en Europa

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