La batalla y el paso de las Termópilas

[ 6 ] | Javier Gómez

La batalla de las Termopilas de David

Probablemente muchos de nosotros habremos oido hablar de la batalla de las Termópilas, si bien ha sido la película “300” la que de un modo u otro ha despertado en nosotros la curiosidad por saber lo que ocurrió hace ya más de dos mil años.

Eran otros tiempos. Eran otros ideales. La guerra era la razón primordial para vivir y la conquista el premio que convertía a sus jóvenes en hombres, otorgándoles el reconocimiento eterno. “Los hombres pueden cansarse de comer, beber o hacer el amor, pero jamás de hacer la guerra”, un dicho muy espartano que expresaba bien a las claras aquellos ideales. La fuerza que encierra, la fé y el coraje, la seguridad en sí mismos, contribuyó a engrandecer la leyenda de esta épica batalla que incluso habiendo acabado en derrota convirtió a los vencidos en los auténticos vencedores, en los héroes de una historia largamente contada.

Corría el año 480 a.C. Un mes de agosto, para ser más exactos. Jerjes I, dios de dioses, emperador persa, era temido y admirado. Su Imperio, el persa, en aquella Segunda Guerra Médica, había nacido para dominar y conquistar y era ahora Grecia, la Antigua Grecia, la que se había colocado en su punto de mira. Atenas, la gran Atenas, temblaba ante el repicar de los cascos de los caballos de su ingente ejército. Unos dicen que 250.000 soldados componían aquél ejército; otros que 300.000 ó 500.000. El número puede dar lo mismo pues lo cierto es que su número de integrantes superaba en mucho al de los griegos, además de ser conocidos por su falta de piedad para con los vencidos.

Leónidas, el gran rey espartano, estaba dispuesto a hacerle frente. No podían morir ni rendirse sin antes hacerles la guerra. Dio igual que Herodoto de Halicarnaso le advirtiera que las flechas persas cubrieran el sol (“tanto mejor; lucharemos a la sombra” -adujo el espartano-) Reunió a 300 hoplitas espartanos y fue a unirse con otro pequeño grupo de griegos venidos de otras polis: 600 ilotas, 1.000 hoplitas de Arcadia, o 400 tebanos, entre otros, para hacer un grupo frontal de unos 5.000 griegos.

Irrisorio el número de soldados griegos si lo comparamos con el de los persas. O al menos así debió pensar Jerjes I, quien estuvo seguro de que al ver el número de soldados de su ejército los griegos se rendiría.

Tras cuatro días de asedio, quedaron los 300 espartanos cubriendo el Paso de las Termópilas, un estrecho desfiladero que separa la parte Sur del Norte de Grecia. Un lugar ideal para cerrarles el paso a los persas, sin duda, y día tras día, los persas se estrellaron contra el valor y la habilidad de las lanzas y flechas espartanas.

Tuvo que ser una traición la que los derrotara. La de Efialtes, otro espartano quien mostró a los persas un paso alternativo que permitía rodear el paso y atacar por la espalda a los “300”. Antes de eso, incluso los “10.000 inmortales”, el ejército de élite persa, había sido rechazado por esta pequeña cantidad de soldados griegos.

Quizás aquí se mezcle un poco la verdadera Historia con la leyenda, pero lo que es cierto, es que la actitud de Leónidas fue la de un auténtico héroe, y fue esa heroicidad la que le valió su importante hueco en la Historia y la que poco después valió para unir a las diferentes polis griegas, muchas de ellas hasta entonces enemistadas, en un sólo ejército que derrotara a los persas.

Sabiéndose perdido al ser atacados desde dos frentes, Leónidas ofreció dos opciones: volver a Atenas por mar y huir, o hacer frente a los persas y morir en aquel paso de las Termópilas. Leónidas y sus espartanos, creyentes de los oráculos al que precisamente habían consultado antes de la batalla, recordaron las proféticas palabras:

“Mirad, habitantes de la extensa Esparta,
o bien vuestra poderosa y eximia ciudad es arrasada por los descendientes de Perseo, o no lo es;
pero, en ese caso, la tierra de Lacedemón llorará la muerte de un rey de la estirpe de Heracles”

Leónidas decidió entregar su vida a cambio de la de su ciudad. El oráculo así lo predecía: muriendo él, Esparta viviría. La leyenda cuenta que sólo los trescientos espartanos quedaron en aquel paso junto al Rey, aunque lo cierto es que tanto tebanos como tespios, leales a Leónidas permanecieron allí. Casi 1.000 griegos frente a más de 300.000 persas. Aquel día, al despuntar el alba, Leónidas dijo a sus hombres: “tomad un buen desayuno, pues hoy cenaremos en el Hades”.

Las flechas persas acabaron con la vida de Leónidas y sus hombres, pero sirvió para que se le llorara y admirara, para la unión de las polis griegas. Ciudades como Atenas o Micenas, que habían permanecido a la sombra sin luchar, decidieron unir sus fuerzas y juntos, al fin, detuvieron al gran Imperio de Jerjes I.

El paso de las Termopilas actual

UN POCO DE TURISMO

Hoy día, aquel estrecho paso, se ha ensanchado hasta cubrir una extensión de más dos kilómetros, frente a los menos de 20 metros que por aquel entonces tenía. El Paso de las Termópilas se encuentra en Tesalia, en la Grecia peninsular, entre el monte Eta y el Golfo Malíaco, junto al mar. El desfiladero se encuentra en la carretera que une a Atenas con Lamia, a la altura del kilómetro 230, justo depsués de pasar el pueblo de Kamena Vourla. Hay allí incluso un monumento conmemorativo a aquella batalla, y, por supuesto, se encuentra en él la tumba de Leónidas.

Es éste un monumento entrañable que bien merece una pequeña parada. A los pies de la figura de Leónidas hay una inscripción que dice “Moloon Labé”, en clara alusión a la frase que el gran rey dijo al mensajero persa cuando éste le impelió a entregar sus armas. Sobre otro montículo donde supuestamente cayeron los últimos griegos, otra inscripción reza: “Caminante, ve y dile a los espartanos que sus hijos cayeron en cumplimiento de su ley’”.

monumento a Leonidas

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Category: Turismo e Historia en Europa

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Comentarios (6)

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  1. pablo dice:

    they were 7,000 Greek hoplites, the battle lasted 3 days and stayed in the third and last day 300 Spartans and 700 Thespians 400 Thebans

  2. minerva dice:

    que maravillosa es la historia de grecia que fantastica la de LEONIDAS QUE HONOR TENIAN

  3. minerva dice:

    ALGUN DIA ME GUSTARIA IR A SU TUMBA MY HEROE

  4. javi dice:

    y digo yo? Por que entraron oor ese sitio para ir a atenas? anda que cojieron el mas largo y complicado

  5. javi dice:

    yo las historias que se cuentan poca credibilidad les doy,son muy fantasiosas. Mucho se agrandaban exagerandolas demasiado

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