El Monasterio de Yuste, retiro de Carlos V

[ 0 ] | Javier Gómez

Monasterio de Yuste

El Monasterio de Yuste se ha ganado un lugar preferente en la Historia de España gracias a uno de los más grandes monarcas que ha tenido nuestro país, Carlos I de España y V de Alemania, quien decidió pasar los últimos meses de su vida en este lugar monástico, apartado de la vida cortesana.

Aún recuerdo la tremenda impresión que dejó en mí la visita que hice al Monasterio, y no precisamente por su Historia, sino gracias a la magnífica representación que hizo de aquel histórico momento el guía local, sin duda alguna, un actor contratado para tal actividad. Él supo imprimirle el sello de serenidad y sobriedad que precisa aquel tranquilo lugar para tan momento clave de nuestra Historia.

El 25 de octubre de 1.555, el emperador Carlos celebró una ceremonia inesperada en el palacio de Coudenberg, en Bruselas. Apoyado en Guillermo de Orange, entró con paso cansino. Lo rodeaba su familia, y entre ellos, su heredero, su hijo Felipe. Carlos V subió al trono, y al poco, comenzó a hablar. En la sala se hizo el silencio y sólo su voz atronó. Poco a poco desgranó su labor como gobernante, recordando también cómo llegó al trono.

Nueve veces fui a Alemania, seis en España, siete en Italia, diez a Flandes, cuatro en Francia, dos en Inglaterra y otras dos en África… sé que para gobernar estos Estados y los demás que me dio Dios ya no tengo fuerzas y que las pocas que me quedan se han de acabar presto…”

De ese modo, públicamente, Carlos V abdicó en su hijo su título como soberano de los Países Bajos, y poco más tarde sus restantes títulos. Apenas un año después, el 28 de septiembre de 1556, el emperador Carlos ponía pie en territorio español, en la localidad cántabra de Laredo. Para sorpresa de todos, Carlos V había decidido pasar los últimos meses de su vida en un monasterio en el que en palabras de su mayordomo Luis Méndez de Quijada, “muy sóla es la vida de aquí y muy triste. Si su Majestad busca soledad, a fé que la hallará”.

Allí, y tras estar alojado en el castillo de los Condes de Oropesa, en tanto se acondicionaba sus aposentos en Yuste, pasó casi los dos últimos años de su vida. Allí, tullido y sin apenas movilidad, se abandonó a sus aficiones más mundanas, como su colección de relojes, o sus creencias en las protecciones mágicas que bien demostraba con sus brazaletes plagados de huesos, su piedra filosofal o su pedazo de cuerno de unicornio que siempre portaba encima.

Tras las puertas del Monasterio disfrutó también de su afición a la buena comida (sufría adefagia, enfermedad caracterizada por un apetito insaciable) y a la bebida, de las que no le faltaba nunca, pues de todos sus antiguos reinos llegaban los más exquisitos manjares.

En una de sus salas pasaba horas contemplando el cuadro de Tiziano “La Gloria” en el que él mismo aparecía arrodillado junto a su familia esperando el Juicio del Día Final.

Tiziano, la Gloria

El 31 de agosto de 1558, después de almorzar, se sintió mal. Fuertes dolores, fiebres… su estado comenzó a empeorar y el día 20 de septiembre, el fin se acercaba. Agónico, Carlos I pidió el crucifijo que tuvo su esposa Isabel entre sus manos justo al morir, y a las 2 de la madrugada del 21 de septiembre de 1558, el emperador expiró.

UN POCO DE TURISMO EN EL MONASTERIO DE YUSTE

Es Extremadura una tierra serena y tranquila, donde bien merece perderse unos días si lo que buscamos es olvidarnos de nuestros quehaceres diarios. Yuste se encuentra en la comarca de la Vera, al noroeste de Cáceres, una zona preciosa que da a los valles del Tiétar y del Segura y que se encuentra en las cercanías de los Montes de Toledo y de la Sierra de la Deleitosa.

Es un lugar realmente apartado al que se llega por una sinuosa carretera que deja maravillosas vistas a los lados. Entre castaños, y tras varias curvas, aparece este monasterio que ya fuera construido en el siglo XV, en el año 1402, en las cercanías de la localidad de Cuacos de Yuste.

El recinto tiene dos partes: la propia del Convento, del que se puede ver su claustro, y la parte de la residencia del Emperador, que sí es visitable. El claustro es su parte más bonita, sin duda, pues es de estilo gótico, de forma rectangular, en dos alturas y con galerías de madera. La parter residencial, sin embargo, no resulta vistosa, pues es muy sobria, donde destaca el ladrillo y algunos detalles de mampostería.

Es ésta, sin duda, una visita puramente histórica.

INFORMACION SOBRE EL MONASTERIO DE YUSTE

  • Dirección: Cuacos de Yuste, en Cáceres
  • Cómo llegar por carretera:
    • Primero tomar la N-V de Madrid a Badajoz, en dirección a Navalmoral de la Mata.
    • A continuación la Ex-119 desde Navalmoral hasta Jarandilla de la Vera
    • Por último, la ex-203 desde Jarandilla hasta Cuacos de Yuste
  • Horarios:
    • Invierno: de octubre a marzo, de 10 h. a 18 h.
    • Verano: de abril a septiembre, de 10 a 20 h.
  • Rutas guiadas: tened en cuenta que sólo se puede entrar con visita guiada, por lo que deberéis esperar a las horas de cada una de esas visitas, que salvo parada intermedia, suele ser cada hora y media.
  • Precios: puedes ver los precios en la página web oficial

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Category: Monumentos, Turismo e Historia en Europa

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